
Cuando no sabía lo que tenía Isabella, me resultaba difícil asistir a ciertos eventos familiares, en verdad les digo, pues mi hija se ponía nerviosa, irritable, no quería verles a los ojos, mucho menos saludar, incluso tenía que aguantar comparaciones que hacía la familia de otros niños "muy educados o más abiertos", cuando cumplió sus tres años y fué su presentación en la Iglesia, había varias niñas como ella y todas muy sonrientes, mi hija ni siquiera quería ver al sacerdote que le hablaba...y simplemente se volteó pero permaneció sentada, el sacerdote le dijo: Isabella tienes corazón de piedra...aún no olvido esas palabras!!! claro que lo dijo medio en broma, pero la gente NO SABE..y muchas veces yo misma cuando no sabía el diagnóstico (Síndrome de Asperger) la justificaba, pues decía que tenía sueño, o que estaba cansada pero en el fondo de mi corazón sabía que algo no iba bien, recuerdo una Navidad en casa de mis tías...mi hija estaba especialmente "nerviosa" con el lugar, con la familia, lloraba, sólo quería estar en los brazos de su papá, y los dos mi esposo y yo, estábamos medio nerviosos, hasta que mi cuñada Onelia me empezó a hablar de una manera muy agradable y cariñosa sobre la posibilidad de que Isabella "tenía algo" agradezco sus palabras, ella supo como hacerlo, muchas veces como papá te sientes mal si solo critican a tu hijo o lo observan con esos OJOS pero no con el corazón...ahora no la jusitifico, ella TIENE SINDROME DE ASPERGER, ELLA ES ASI, PERO ESTAMOS HACIENDO TODO LO POSIBLE PORQUE APRENDA A CONVIVIR UN POCO, A SOSTENER MÁS LA MIRADA, QUE TRATE DE SALUDAR...TODO A SU TIEMPO, Y SIN FORZARLA...SIEMPRE PARA UN NIÑO CON ASPERGER ES MUY DIFICIL EL "SOCIALIZAR"